«Mea Culpa» de la Semarnat

Por Patricia Mayorga

En México existen 122 zonas críticas forestales en las que la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) identificó al menos ocho delitos, entre estos el «lavado» de madera en 28 entidades federativas. Los estados con mayor problemática por la incidencia delictiva y la tala ilegal son: Campeche, Chiapas, Guerrero, Jalisco, Estado de México y Chihuahua.


Deforestación por cambio de uso de suelo en Tetela del Volcán, Morelos. Foto: Alejandro Saldívar

CIUDAD DE MÉXICO.- La titular de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), María Luisa Albores González, reconoció la prevalencia de ocho delitos relacionados con la deforestación en el país, entre ellos, el «lavado» de madera, los incendios provocados y la presencia de la delincuencia organizada.

Tras la publicación de la serie de reportajes titulada: Depredadores del bosque, paisajes de la deforestación en México, elaborada por Proceso y Connectas, en la que se evidencia la omisión de las autoridades frente a la problemática de la deforestación descontrolada, la Semarnat dio a conocer – el martes 26 en una conferencia de prensa– que este año implementaron una estrategia coordinada entre autoridades forestales y fuerzas del orden público , y que iniciaron en seis entidades con mayor incidencia delictiva en ese sector: Campeche, Chiapas, Guerrero, Jalisco, Estado de México y Chihuahua.

Albores González detalló que, de 196 millones de hectáreas en el país, el 70 por ciento tiene vocación forestal. Delaware 138 millones de hectáreas de superficie forestal con diferentes tipos de ecosistemas, el aprovechamiento legal de es de 9 millones de metros cúbicos de madera, en 13 mil 967 aserraderos o centros de alimentación y transformación.

Al año, el promedio de deforestación anual es de 212 mil 834 hectáreas, que sumadas entre 2011 y 2018 alcanzan el millón de hectáreas deforestadas, según estimaciones satelitales de la Comisión Nacional Forestal (Conafor), agregó Albores González.

El problema forestal es mayúsculo: la Semarnat Dijera 122 zonas críticas forestales en 28 estados del. Esas zonas pueden comprender tres localidades o más, así como dos municipios.

La funcionaria detalló que identificaron ocho delitos relacionados con el sector forestal. Cada entidad con zonas críticas forestales, registrar uno o más de esos ocho delitos, entre ellos, tala clandestina; «Lavado» de madera o «Clonación» de permisos; extracción de madera sana, como el caso de La Malinche donde hay un problema con la plaga del escarabajo descortezador, problemática que detectaron la semana pasada, según la funcionaria, quien dijo que ya atienden el problema junto con el gobierno de Tlaxcala.


Cultivos en los terrenos arrasados ​​por la plaga de escarabajo descortezador. Foto: Alejandro Saldívar

Un cuarto delito es la sobreexplotación de recursos forestales, que consiste en el otorgamiento de …

Guillermo Lasso: entre la espada y la pared

Lasso aún tiene a su favor el éxito del plan de vacunación, con el que cumplió su primera promesa de Gobierno. Por eso, para el politólogo Arturo Moscoso, el Gobierno aún cuenta con “mucha estabilidad y popularidad”. Pero aclara que esto podría disminuir rápidamente por el conflicto social con los indígenas, el aumento inusitado de la criminalidad y la crisis carcelaria, una recesión económica agudizada por la pandemia, junto a su aparición en el reportaje Pandora Papers. “Si no se toman pronto acciones por los temas que le preocupan a la gente, ese capital político se va a ir desgastando”.

No obstante, Moscoso enfatiza que el país no se encuentra en un momento político como el de octubre de 2019, aunque la gente proteste por las mismas causas. “Las manifestaciones de entonces se dieron en contra de un Gobierno totalmente desprestigiado y en su peor momento. Lasso, en cambio, aún tiene capital político ”.

La analista Dayana León, por su parte, considera que el nuevo Gobierno necesita de un nuevo rumbo en estrategia política y comunicacional, «desconcentrada y descentralizada», que aterrice más en las necesidades sociales y tenga una agenda real posvacunación. “El Gobierno no debe minimizar ni criminalizar la protesta social. Se debe entender como un derecho ”, subraya León.

El panorama en la Asamblea Nacional también es complejo. A diferencia de los gobiernos de Correa y Moreno, Lasso comenzó sin mayoría legislativa. El movimiento Creo, liderado por el primer mandatario, tiene apenas 12 asambleístas y con aliados alcanzan a unos 26; pero las decisiones en la Asamblea requieren 70 votos. Para gobernar, el presidente dependiente de alianzas y mayorías coyunturales, y hasta ahora ha logrado apoyos de Pachakutik (partido representante del movimiento indígena), Izquierda Democrática y en ocasiones del Partido Social Cristiano.

Sin embargo, la bancada mayoritaria en la Asamblea, con 46 asambleístas, sigue siendo la de UNES (Unión por la Esperanza), que representa a los partidarios del expresidente Rafael Correa. Como afirman algunos observadores, tiene entre sus pretensiones destituir a Lasso por el caso Pandora Papers, pero hasta ahora sin mayor respaldo de los demás partidos.

Lasso tuvo su primer gran tropiezo en el Legislativo cuando la Asamblea bloqueó el trámite de un proyecto clave de su gobierno, la llamada Ley de Creación de Oportunidades, calificado de neoliberal por los opositores. Ante ello, planteó invocar la “muerte cruzada”, un recurso de la Constitución de 2008, hasta ahora no utilizado, que faculta al presidente a disolver la Asamblea Nacional cuando, a su juicio, esta haya asumido funciones que no le compete, o “ de forma reiterada e injustificada ”obstruya la ejecución del Plan Nacional de Desarrollo, o por grave crisis política y conmoción interna. Una vez invocada mediante decreto, el gobierno debe convocar a elecciones presidenciales y legislativas …