ETECSA, el negocio cubano inmune al embargo

Los pocos datos disponibles permiten dilucidar que existe un negocio muy lucrativo en este sector, controlado completamente por el Estado en la figura de la Empresa de Telecomunicaciones de Cuba SA, ETECSA. Sin embargo, se trata de un servicio caracterizado por la opacidad y alimentador por el exilio de cerca de un 14 por ciento de la población total de Cuba, que paga lo que sea necesario para conectar con su familia en la isla. Este reportaje de Yucabyte y CONNECTAS busca explicar los derechos son las principales fuentes de ingreso de ETECSA, blindadas contra los efectos del embargo o de las sanciones que ha impuesto Estados Unidos a empresas y personas cubanas en otros sectores de la economía.

En un principio, como la Cuban Democracy Act estableció que el presidente “presentará al Congreso semestralmente un informe que detalle los pagos realizados a Cuba por cualquier persona de los Estados Unidos como resultado de la prestación de servicios de telecomunicaciones autorizados” se publicaron algunos de esos pagos realizados. Según gacetas del Congreso de ese país, los pagos de los operadores estadounidenses a Cuba entre octubre de 1992 y junio 30 de 1996 totalizaron 109 millones de dólares. Después de eso, la única información completa para un año es la de 1998, cuando los operadores de EE. UU. pagaron 79 millones de dolares. No fue posible acceder a los informes de los años siguientes. Yucabyte y CONNECTAS realizaron solicitudes de información a la Comisión Federal de Comunicaciones, a la Oficina de publicaciones del gobierno de Estados Unidos ya los senadores Mario Diaz-Balart, Albio Sires y María Elvira Salazar, pero no se obtuvo ninguna respuesta.

ETECSA fue creada el 17 de agosto de 1994, con un modelo de negocios sustentado en los servicios de voz. Frenar el deterioro de la telefonía en el país era uno de objetivos fundamentales, y para eso obtuvo una concesión administrativa por 25 años para la prestación de servicios públicos de telecomunicaciones en todo el territorio nacional. Algunos de estos servicios —la telefonía básica y el servicio celular de telecomunicaciones de segunda generación— con carácter exclusivo durante tres quinquenios. La empresa tiene derecho también a la exclusividad sobre los servicios que se consideraron una evolución tecnológica, como las telefonías de tercera y cuarta generación.

La concesión del servicio móvil celular para las comunicaciones terrestres se le otorgó en 2012. Un año más tarde, una nueva concesión intentó unificar lo regulado desde el 2003 y perderá los derechos de explotación del servicio de telecomunicaciones hasta el 31 de diciembre de 2036. Por primera vez fue explícito que la empresa debería abonar cada año parte de sus utilidades netas al Estado cubano. En este caso, el cinco por ciento, pero no en dólares, sino en “pesos cubanos”. Se trata de la única moneda nacional que existe ahora en el país, luego de la…