América Latina busca trabajo

Ilustración por Erick Retana

Por Fabiola Chambi, redactor en CONNECTAS*

Una petición recurrente se puede ver hoy en día en las calles y en las redes sociales: buscar trabajo. Maura Mayta, una madre soltera, se para todos los días en la esquina de una concurrida calle de Cochabamba para ofrecer sus servicios como señora de la limpieza. “Trabajo esporádicamente, tengo que sacar mis ingresos del día a día ya veces no hay ingresos. Me gustaría tener un flujo mensual y un trabajo estable, aunque sea de medio tiempo”, dice mientras espera que alguien la contrate al menos por hoy.

También les pasa a las personas con educación superior. En Twitter, por ejemplo, los profesionales en diferentes campos hacen el mejor uso de los 280 caracteres para anunciar sus habilidades, buscando oportunidades en un mundo virtual de extraños.

Aunque la previsión en América Latina indica que el desempleo bajará al 9,3% este año frente al 10% del año pasado, el panorama es desalentador e incierto para miles de personas que se enfrentan al deterioro económico y al lento avance de la recuperación del empleo. mercado. La Organización Internacional del Trabajo (OIT) estima que volver a los niveles previos a la pandemia podría llevarnos hasta 2023 o 2024.

Raúl Mercau, profesor de Desarrollo Económico de la Universidad Nacional de Cuyo, Argentina, explica las implicaciones laborales de esta nueva etapa en la que muchos países comienzan a levantar las medidas implementadas en la pandemia: “Para algunos trabajadores de sectores vulnerables, de cierta edad y que no han podido recuperarse, su reestructuración productiva será probablemente muy difícil. Seguramente tendrán una herida permanente y serán expulsados ​​por completo del mercado laboral sin posibilidad de reingresar al sistema. Ese sería el grupo crónicamente desempleado”.

De acuerdo con la Perspectivas sociales y del empleo en el mundo 2022 informe de la OIT, el subcontinente alcanzará los 28,8 millones de desempleados este año y los 27,6 millones en 2023. En 2019, esa cifra ascendió a 24,3 millones.

La informalidad no es la respuesta

Los despidos masivos y el cierre de fábricas y empresas en el punto álgido de la pandemia han disminuido considerablemente el trabajo formal y de calidad. La informalidad resultante ha sido la opción para muchos.

Al respecto, la OIT dice que la fuerza de trabajo informal representa más de la mitad del total de la población ocupada en América Latina, con…