El ruinoso legado de Alba Forestal

Con el sí de los líderes comunitarios, Alba Forestal penetró por primera vez los bosques vírgenes de estas seis comunidades indígenas. Utilizó parte de la inversión inicial que inyectó Venezuela en la primera etapa para abrir trochas y acondicionar los aserríos que estaban ubicados en cuatro de las comunidades.

Entre 2014 y 2016 la empresa maderera extrajo alrededor de 60,647.887 metros cúbicos de madera de los bosques de las seis comunidades ubicadas en el Caribe Norte, según una base de datos en poder de DIVERGENTES que fue corroborada con extrabajadores de Alba Forestal.

La data ofrece detalles nunca antes revelados por la empresa administrada por Chico López. Por ejemplo, para comercializar la madera a nivel nacional se utilizó a Alba Forestal. Sin embargo, para vender el recurso forestal de forma internacional, se usó la compañía N & H Wood Products.

De acuerdo a registros mercantiles en poder de este medio de comunicación, N & H Wood Products fue inscrita en el año 2007 y su representante legal es José Francisco López Centeno. Es decir que el tesorero del Frente Sandinista de Daniel Ortega no solo tenía el poder absoluto de Alba Forestal, también controlaba esta compañía.

Los accionistas de la empresa son Wendy Morales Urbina, que se desempeña actualmente como Procuradora General de la República; el abogado Otto Fernando López Okrassa, quien estuvo vinculado en la obra de un edificio pagado con dinero del Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS) a una empresa sin mayores credenciales en el sector construcción; y Sujey de los Ángeles Vega.

La junta directiva está conformada por Francisco López, quien actúa como presidente; el vicepresidente era Juan Carlos Jímenez Riera, acusado en Venezuela de ser uno de los responsables de la quiebra de la Corporación Venezolana Agraria; y el fallecido Paul Oquist Kelley, exasesor presidencial de Daniel Ortega y Rosario Murillo.

DIVERGENTES visitó las oficinas de N & H Wood, ubicadas en el kilómetro 27 de la carretera panamericana norte, en Tipitapa, Managua. Según la información en poder de este medio de comunicación, la empresa continúa activa. Sin embargo sus oficinas están cerradas, resguardadas por dos empleados de seguridad que hacen turnos cada dos días.

“Ya hace muchos años que cerraron. No hay nada. Antes sí traían el montón de madera y salían y entraban camiones. Hoy no, eso se terminó. Quién sabe por qué ”, comentó uno de los guardas de seguridad que cuida el lugar.

Es imposible entrar a la propiedad porque cuenta con un muro perimetral y los portones están enllavados. A lo lejos se observan algunas maquinarias que están tapadas con un plástico negro. En el piso se divisan unos renglones podridos que están bien apilados. Luego un monte crecido y las señas de que hubo un enorme parqueo.

Cuando le preguntamos al guarda de seguridad sobre Alba Forestal y los dueños de la propiedad, responde sin dudar. “Sí, aquí eran las …